volar
Fútbol
Hoy no tengo ganas de hablar de fútbol
Cat Clock - Relogio Gato
jueves, 20 de enero de 2011
Si ganaras un millón de dólares, ¿en qué los gastarías?
una buena casa, vehículos y una empresa de trad de ingles
Si le pudieras hacer una pregunta a Dios, ¿cuál sería?
xq no queria q adam y eva comieran del arbol prohibido
miércoles, 19 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011

Dijiste que a pesar de las distancias,
me sentías muy cerca de ti,
pero no fui capaz de decirte,
que yo no me sentía así
Fuiste siempre mi amigo del alma,
nunca hubo algo más que amistad,
no se cuando empezaste a sentir
un amor invisible, un amor irreal
Por terceros me entere,
que me querías como algo más
pero nunca me aleje,
nuestra amistad intente salvar
Quien diría que
no me volverías a hablar?
Que no importara lo que yo hiciera
terminarías en un hospital
He perdido muchos seres queridos
pero nunca pensé perderte a ti
lo siento, amigo mió,
no me puedo quedar, a verte morir
¿Que es el amor?
¿Es acaso aquello por lo que vivimos?
¿O es aquello por lo que morimos?
¿Qué es el amor?
¿Es gozar de la compañía?
¿O es sufrir por su ausencia?
¿Qué es el amor?
¿Es acaso risa en nuestro día?
¿O es llanto en nuestra noche?
¿Qué es el amor?
¿Es alegría en nuestras derrotas?
¿O es pena en nuestras glorias?
¿O es, más bien, que el amor es ambos?
¿Es sufrimiento y alegría?
¿Día y Noche?
¿Vida y Muerte?
¿Qué es el amor?
¿Es necesario vivirlo para saber?
¿Sufrir para conocer?
¿Yo?… Prefiero no arriesgarme.
La luna cuelga a lo alto en esta noche a paso ligero
rayos naranja emitir un resplandor
extraña y ajena…
Sin embargo, suave y relajante
Y de alguna manera todavía brillante
La gente corre de aquí para allá
Llenando el aire con gritos y risas
En contraste y descordinadamente
Bajo el resplandor de la luna
Y yo estoy aquí en otra forma
Sólo por esta noche
Sólo para esta noche
Lleno de alegría y de tristeza…
Vomita.
¡Si!
Vomita,
largos trozos de vidrio,
amargos alfileres,
turbios gritos de espanto,
vocablos carcomidos;
sobre esta nauseabunda iniquidad sin cauce,
y esta castrada y fétida sumisión cultivada en flatulentos caldos de terror y de ayuno.
Cúbrete el rostro y llora...
pero no te contengas.
Vomita.
¡Si!
Vomita,
ante esta paranoica estupidez macabra,
sobre este delirante cretinismo estentóreo
y esta senil orgía de egoísmo prostático:
lacios coágulos de asco,
macerada impotencia,
rancios jugos de hastío,
trozos de amarga espera...
horas entrecortadas por relinchos de angustia.
tan llena de nostalgias y de rostros de vos
de adioses hace tiempo y besos bienvenidos
de primeras de cambio y de último vagón
tengo una soledad tan concurrida
que puedo organizarla como una procesión
por colores tamaños y promesas
por época por tacto y por sabor
sin un temblor de más me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten con mi rostro de vos
estoy lleno de sombras de noches y deseos
de risas y de alguna maldición
mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba tras la puerta
porque quiero estar solo con mi rostro de vos
pero el rostro de vos mira a otra parte
con sus ojos de amor que ya no aman
como víveres que buscan a su hambre
miran y miran y apagan mi jornada
las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada
ya mi rostro de vos cierra los ojos
y es una soledad tan desolada.
Soledad
viernes, 7 de enero de 2011
Tu cuerpo
Tu cuerpo

Mi mano viaja por tu piel,
mientras tú suspiras en las tierras de Morfeo,
pierdo la mano en la curvatura de tu cuerpo,
conquistando la suave línea de tu cuello.
Bajo embelesado por la delicadeza de tus hombros,
las yemas de mis dedos
se deleitan en las montañas de tus senos,
mi lengua voraz, ávida, presurosa,
baja a jugar con ellos.
Suspiras en sueños.
Mi mano sigue su recorrido
e invade tu plano vientre,
donde la abro
y siento como respiras agitada.
Mis dedos siguen por tu muslo,
acariciándolo como si fuera la primera vez,
percibiendo la suavidad de tu piel,
queriendo conquistar lo escondido en tus piernas.
Atrevidos,
se introducen entre ellas,
buscan el néctar de los dioses.
Jadeas en sueños.
Tu boca de coral se abre,
tu lengua lame tus labios,
susurras mi nombre
en el estallido de placer.
Abres tus ojos buscándome.
Y yo,
impaciente ya,
quiero mezclarme contigo en el placer,
y subo conquistando la geografía de tu cuerpo
y subo para amarte,
sellando tus suspiros en un beso.

