Pero en el fondo de mi alma,necesitaba seguir viajando,seguir
conduciendo. Y a pesar de nuestras trifulcas, a pesar de sus
protestas y caras largas y del peligro y la incertidumbre de todo
aquello, a pesar de todo aquello, me sentía en el paraíso.Un
paraíso cuyos cielos eran de color de las llamas del
infierno,pero.....un paraíso al fin y al cabo