
He decidido empezar un tratamiento.
Aunque tengo temporadas de lucidez, aún sufro mucho, siento que estoy a punto de caer en una depresión, estoy tentando continuamente el trastorno de alimentación que creía superado, estoy sufriendo obsesivamente la relación con mi "pareja", estoy abandonando mis estudios, estoy definitivamente, hundida. Al igual que ayer estaba en los más alto, hoy caí a lo más bajo.
Creo poder sueprar las cosas sola, pero las heridas no se cierran, solo que el paso del tiempo calma el dolor. Y qué pasa cuando se vuelven a abrir?
Tengo miedo. Vergüenza. Me siento tan estúpida solo por pensar en el hecho de acudir a un psicólogo. Qué problema tan grande tengo yo como para necesitar un tratamiento? Acaso es algo realmente importante? Solo son tonterias de una niña pequeña encerrada en mí.
Pero lo necesito. Aprovecho mis momentos de cordura para plantearme el peso de mis problemas, cómo afectan mi día a día. Y no estoy bien.
Espero seguir adelante con mi decisión.