Hoy he vuelto a soñar que me dejaba.
Todas las noches, sueño con el. Que le pasa algo. Que peleamos. Que me engaña con otra. Que me deja, de diferentes maneras.
Ayer fue en un mensaje. Nunca recuerdo mis sueños, pero aún visualizo la pantalla del móvil donde me escribía algo así como: "Lo mejor es que lo dejemos y no volvamos a vernos ni a hablar nunca".
Es absurdo, porque otro tal vez sí, pero EL, jamás me haría eso. Es una buena persona, se haría daño a sí mismo antes que hacerselo a los demás; es paciente, calmado, a veces serio, aunque siempre está de broma; su risa es...no se. Simplemente, me hace reír. Me hace reír mucho. Y el simple hecho de oír su risa, me produce una alegría inmensa. Es inteligente, y me gusta escucharle, embobada, mirándole a los ojos...me gusta cuando me da consejos, cuando me hace pensar, cuando intenta entrar en mi mente. Me gusta la seguridad que tiene en sí mismo, su facilidad para enfrentar problemas, riesgos, para cambiar. Me gusta estar con el y no hacer nada. Ver la tele, comer, cualquier cosa. El hecho de tenerle cerca, convierte un típico domingo en casa, en un día maravilloso.
Y su olor es un tema aparte. No se que colonia usa, pero debe costar una pasta, porque me deja su olor hasta en el aire que respira. Saben lo que es acostarse en tu cama, y que este impregnada de su olor? Como si estuviera ahí...En fin. Que es un tema aparte.
Me gusta dormir a su lado. Al principio abrazados, y luego, cuando nos dormimos, nos separamos. Nos damos nuestro espacio. Es bonito levantarse en mitad de la noche, sentir que se ha despertado, y que te abrace de nuevo, o te de un beso. Es bonito. Dormir con el se ha convertido en un vicio. Iría a dormir con el todas, y cada una de mis noches. Sin dejar de hacer las cosas, a la hora que fuera, después de salir con mis amigas, después de clase, después de cualquier cosa, saber que lo próximo es dormir entre sus brazos...me alegraría el resto del día.
He pensado en irme a vivir con el. En plantearselo. Yo en junio me voy a cambiar de piso, y pensé en buscar algo para los dos pero...es una locura. Se que el no lo aceptaría, y con razón!
Que díficil es el amor cuando no te quieres a ti misma, verdad? Es una lucha constante, un miedo constante, se convierte en algo tan complejo que te olvidas de disfrutarlo.
El otro día, el me dijo: "Conviertes las pequeñas cosas en aútenticos problemas sin solución. Te preocupas tanto del mañana, que te olvidar de vivir hoy".