Coincidir...
Cuándo será el día en que le ganemos al destiempo, cuando convendremos en ocación, situación e intención?
Cuándo revelará la vida, tu y yo las verdaderas y ocultas intenciónes de este juego del gato y el ratón?
Cuándo coincidirán cerebro y corazón, cuándo el orgullo y el cariñó dejarán de homológizarse con la verdad y el amor?
Cuándo me visitará la culpa por no conformarme solo con tus labios, por no conocer aún el amor.
Cuándo dejaré de huir de tu mirada fija, mirada que aterroriza, que parece poner al descubierto los pensamientos buenos y malos, el futuro y el pasado, que gusta e incomoda, que ahumenta el ego y a la vez lo aminora.
Será que habrá que armarse de paciencia y esperar...
Esperar que la nena madure, que aprenda a tenerle miedo a la soledad... Cruzar los dedos para que las respuestas no llegen jamás y así no tener que actuar, no arriesgarse, aunque eso implique no ganar.
Jugar mientras se pueda correr, mientras puedamos intercambiarnos el papel...

Mientras halla sitio y ganas, mientras esté claro que no hay nada claro entre los dos...
Cuándo revelará la vida, tu y yo las verdaderas y ocultas intenciónes de este juego del gato y el ratón?
Cuándo coincidirán cerebro y corazón, cuándo el orgullo y el cariñó dejarán de homológizarse con la verdad y el amor?
Cuándo me visitará la culpa por no conformarme solo con tus labios, por no conocer aún el amor.
Cuándo dejaré de huir de tu mirada fija, mirada que aterroriza, que parece poner al descubierto los pensamientos buenos y malos, el futuro y el pasado, que gusta e incomoda, que ahumenta el ego y a la vez lo aminora.
Será que habrá que armarse de paciencia y esperar...
Esperar que la nena madure, que aprenda a tenerle miedo a la soledad... Cruzar los dedos para que las respuestas no llegen jamás y así no tener que actuar, no arriesgarse, aunque eso implique no ganar.
Jugar mientras se pueda correr, mientras puedamos intercambiarnos el papel...

Mientras halla sitio y ganas, mientras esté claro que no hay nada claro entre los dos...