Huyo de mí misma, arropada por la oscuridad de la noche, a un sueño forzado que poco a poco fue pasando de ilusión a suplicio. Extraño cada uno de los besos que me diste, aún siento el calor de tu piel rozando la mia... Y sé que solo serán días los que pase lejos de tu lado, pero no puedo evitar pensar en todos los momentos en los que no voy a estar, en todas las veces que no voy a ver tu sonrisa iluminando mi día y entonces solo soy capaz de pensar, conteniendo una lágrima que intenta escapar, en lo maravilloso que es mi mundo desde que tú estás en mi vida...
