
Pueden ser dulces, salados, amargos, tiernos, crujientes, sabrosos... Pero todos son sabrosos y con un dulce sabor salado.
Con uno podemos expresar un sentimiento, una emoción y nos produce una sensación de tranquilidad y deseo de seguir sintiendo esos magníficos sabores en nuestra boca.
Solo con verlos o con olerlos se nos hace la boca agua y queremos experimentar la sensación que provoca el tenerlo en nuestra boca.
Pero aunque por fuera tengan una pinta muy sabrosa y al tenerlos en nuestras papilas gustativas sean como una palabra bonita en un dia triste o como un soplo de viento cálido en un dia de invierno, tienen un lado malo, y es que no puedes parar de comerlos, no es tan simple como probar un mordisquito, saborearlo y dejarlo en la nevera.
Asi que procura que no te engañen con su cobertura perfecta y su sabor estupendo.
PD: no se si os abreis dado cuenta de que las personas son mas o menos iguales, te confían una sonrisa y unas palabras amables y por la espalda te están destrozando.