al final del primer rayo de sol del día.
En el olor de mi almohada vacía,
en el diario comenzar.
Te busqué entre las miradas de tanta gente,
esa que repleta las fiestas de los viernes,
busqué tu mirada urgentemente
sin siquiera poderla recordar.
Y es que un poco cada día
te me tiendes a escapar
se me olvidan muchos de tus gestos
y otros tantos me los comienzo a inventar.
Libérame desde la lejanía
desde tu olvido crepuscular
Concédeme licencia para continuar con mi vida
Para al fin poder quererte olvidar.